Los tiempos en arO 2025

Los tiempos en arO

Materiales varios.
DM, maquillaje (base, esmalte de uñas y labial), copas metálicas de alpaca, cadenas de bisutería, 
caja de cartón contracolado y tela de encuadernación, soportes de acero e imán. 
Fundación BilbaoArte Fundazioa (Bilbao).
Los tiempos en arO comenzó siendo un proceso artístico, pero poco a poco el taller se fue transformando en algo más parecido a un tocador o lugar de acicalamiento. Las piezas reciben en el taller un tratamiento estético, igual que los cuerpos que acuden a un salón de belleza. Me propuse, por tanto, utilizar únicamente elementos provenientes de la cosmética como material pictórico. Base de maquillaje, colorete, pintalabios, esmalte de uñas, sombra de ojos… Tratar al objeto artístico como un cuerpo susceptible de cuidados y ornamentación, del mismo modo que trato a mi cuerpo cuando me maquillo o me hago el skincare por las noches, compartiendo juntas un mismo ritual de belleza. 

El proyecto realizado durante mi residencia en Fundación BilbaoArte consiste en entender el espacio de trabajo como la escena de un mundo posible y el cuerpo de obra resultante como sus habitantes. Estas habitantes establecen vínculos y relaciones de proximidad a través de la cosmética. Copas y jarras que se pintan los “labios”, manos que se entrelazan y se acarician, uñas con manicura perfecta, maderas curvas que besan la pared, cadenas adornándose a sí mismas. Quizás quieran reivindicar aquellos elementos tradicionalmente femeninos que han quedado relegados de la historia del arte o quizás solo quieran echar un rato con las amigas pintándose las uñas. Al fin y al cabo, ¿qué diferencia hay? Los saberes estéticos -como todo aquello que atraviesa de alguna manera la experiencia femenina- son, aún sin pretenderlo, un acto político. 

Así pues, el taller deviene en un espacio-tiempo feminizado donde poder poner en suspenso la linealidad para encontrar narrativas estéticas que huelan a pintauñas, a serrín, que formen trazos sinuosos, catenarias, rizos ensortijados, aros de pendientes, pliegues como los de unos labios fruncidos haciendo morritos. Formas nuevas de hacer desde nuestros cuerpos. Una práctica estética que abarque todas las definiciones de esa palabra.